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🚫 Julio Iglesias, acusado de agresión sexual

Además: Vox sigue creciendo en las encuestas y el plan de Sánchez para contener los alquileres fracasa antes de empezar.

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Adrian Bono and Ian Mount
Jan 15, 2026
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Madrid | Número 18

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¿Cae un ídolo?

💥 Julio Iglesias, el mayor icono del pop español, se enfrenta a un explosivo caso de agresión sexual

Por alguna razón, la IA se negó a añadir mujeres a esta imagen. (?)

¿Cuál es la historia más radioactiva y omnipresente en España esta semana? Adivina: ¿a) las encuestas electorales, b) Venezuela o c) la última bronca PSOE–PP?Ninguna de las anteriores. Es la espectacular explosión de un caso al estilo #MeToo que implica a uno de los mayores iconos culturales exportados por este país.

  • Julio Iglesias, un artista cuyo nombre funciona como abreviatura de toda una era del soft power español, ha sido acusado de agresión sexual y trabajo forzoso por antiguas empleadas domésticas.

La gran revelación es fruto de una investigación conjunta de tres años de elDiario.es y Univision Noticias, que incluyó entrevistas con más de una docena de exempleados, cientos de documentos y dos testimonios clave que constituyen el núcleo de las acusaciones.

Las denuncias se centran en dos mujeres, ambas veinteañeras en ese momento, que trabajaron para Iglesias en sus propiedades caribeñas en República Dominicana y las Bahamas. Los hechos habrían ocurrido en 2021, cuando Iglesias tenía 77 años y la más joven de las mujeres, 22.

  • Habría pruebas. Según sus declaraciones —que los medios aseguran haber corroborado con documentos, mensajes, visados, fotos y otras pruebas revisadas por los periodistas— ambas mujeres describen un entorno de coerción, humillación y, la palabra clave, agresión sexual.

  • Noches muy turbias. Una de ellas afirma que fue presionada para mantener encuentros nocturnos en el dormitorio de Iglesias, describiendo penetración con los dedos, bofetadas y humillaciones verbales sin su consentimiento, a menudo en presencia de una superior (también mujer) que presuntamente participaba y facilitaba los abusos.

  • Un entorno laboral desagradable. La otra mujer, que trabajaba como fisioterapeuta, relata tocamientos y besos no deseados en espacios semipúblicos como la playa o la piscina, además de un clima laboral marcado por la intimidación.

  • El equipo legal de Iglesias ha declinado por ahora responder a las acusaciones. Julio, por su parte, habló brevemente ayer con la ¡HOLA! (¿con quién más?) para decir que “la verdad saldrá pronto y todo se aclarará”. Ajá.

España entra en escena. Dado que Iglesias es español, el caso ha acabado aterrizando en el sistema judicial de este país.

  • Caso local. Con la asistencia de la organización internacional Women’s Link Worldwide, las dos mujeres han presentado una denuncia formal ante la Fiscalía General del Estado, acusando a Iglesias de trata de seres humanos con fines de explotación laboral y agresión sexual, además de un rosario de delitos relacionados con los derechos laborales.

  • Siempre español. Resulta que la legislación española permite perseguir estos delitos en España bajo el principio de personalidad, lo que significa que el país conserva jurisdicción sobre presuntos delitos cometidos en el extranjero por ciudadanos españoles.

La reacción. Inevitablemente, se desató el caos. La revelación provocó shock, indignación, rechazo y comentarios de esos que solo pueden calificarse como un poco bordes. Y hablando de bordes…

  • La presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso fue la primera gran dirigente política en pronunciarse. En X, escribió que las mujeres que estaban siendo agredidas y violadas se encontraban en Irán (?) y que esos crímenes se cometían con la complicidad de la extrema izquierda. Acto seguido, añadió que Madrid jamás contribuiría al descrédito de “el cantante más universal de todos: Julio Iglesias”. No ha quedado claro si estaba intentando conectar ambas cosas (¿para acusar a la izquierda de hipocresía?) o si eran simplemente dos tuits sin relación alguna que la salieron juntos a su community manager.

  • Siento disentir. En menos de 24 horas, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, se desmarcó públicamente de Ayuso, recordando a los periodistas que corresponde a la justicia determinar la culpabilidad de Iglesias.

  • El Gobierno dijo lo obvio. La ministra de Igualdad, Ana Redondo, tuiteó que esperaba que el caso “se investigue y se llegue hasta el final”. Todo ello, mientras conviene no olvidar que el PSOE sigue arrastrando su propia resaca #MeToo.

Y luego está la televisión. Ahí es donde todo se desmadró.

  • Ana Obregón —amiga conocida de Jeffrey Epstein y madre del hijo de su propio hijo — se preguntó en directo si recibir sexo oral durante toda la noche (algo que Iglesias habría exigido a una de las mujeres) podría provocar ampollas, y preguntó a la periodista de la investigación de elDiario cuánto dinero habían cobrado las mujeres por su testimonio. “Cero euros”, respondió la periodista, visiblemente molesta.

  • Los archivos. Una vez abierta la caja de Pandora, comenzó el repaso: desde el momento en que Iglesias obliga a la presentadora argentina Susana Giménez a besarle en directo, hasta las acusaciones de una exnovia hace 15 años, pasando por su extraña relación con su esposa.

Esto es un asunto enorme. Julio Iglesias es el artista español más exitoso de todos los tiempos: ha vendido cerca de 250 millones de discos en todo el mundo y es una celebridad global cuya voz y personaje definieron a toda una generación.

Por eso el golpe ha sido tan duro. La velocidad con la que ha estallado el caso Iglesias es un recordatorio de cuánto ha cambiado España desde que To All the Girls I’ve Loved Before salió en 1984 — y de que quizá haya llegado el momento de enfrentarse a cuántas otras historias oscuras pudo esconder bajo la alfombra una cultura de celebridades construida en una época en la que el consentimiento y los derechos laborales eran, digamos, más opcionales.

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💬 Cinco temas para debatir con amigos

1. 🤷 El nuevo plan de vivienda de Sánchez explota antes de despegar (gracias a sus “socios”)

¿Te cruzas con un tipo por la calle diciento “joder, no doy una”? Pues puede ser que sea el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

  • Ejemplo nº 248: su nuevo intento de ley de vivienda. El contexto: viene tocado porque todo el mundo no deja de hablar de que medio PSOE está a las puertas del banquillo y de que su hermano y su mujer podrían acabar sentados ante un juez. Así que debió pensar algo como: “¡Ya sé! Sacamos una medida para frenar los alquileres. A la gente le va a encantar 💯”. ¿El motivo? Se calcula que unos 600.000 contratos de alquiler baratos firmados en época COVID vencen en 2026, lo que deja a los inquilinos expuestos a subidas salvajes del 35–40%. Así que, en principio, buena idea, ¿no?

  • Pedro el Constructor. El lunes, desde una obra de vivienda en Madrid, con chaleco reflectante (pero sin casco: el pelo es el pelo), Mr Handsome anunció que “en las próximas semanas” su Gobierno aprobaría un real decreto-ley para devolver a los caseros los impuestos que pagan por los beneficios del alquiler si congelaban los precios, además de limitar lo que podrían cobrar por el alquiler por habitaciones. “Así ganamos todos”, dijo. Seguro que esperaba un abrazo colectivo.

No fue así. Primero apareció el PP, que a estas alturas se opone a Sánchez por puro reflejo. Su líder, Alberto Núñez Feijóo, presentó en cuestión de horas su propio plan de vivienda: construir mucho más, recortar burocracia y dar seguridad jurídica a los propietarios, y muy poco —por no decir nada— de congelar alquileres.

  • Y ahora viene lo incómodo. Porque el verdadero pelotón de fusilamiento no estaba a la derecha. Estaba justo detrás de él.

Sumar, su socio de coalición, escupió la propuesta como si fuera una bola de pelo. La jefa del partido, Yolanda Díaz, advirtió de que “regalar” dinero público a los rentistas era un “grave error” 😱, y el Ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, fue más allá, calificando el plan de “ineficaz” e “injusto” y dejando claro que Sumar no lo apoyaría.

Luego apareció Podemos —ya no tan central, pero con gasolina de sobra— para prender la mecha. La líder del partido, Ione Belarra, prometió votar en contra, mientras la eurodiputada Irene Montero dijo que “las calles tienen que arder” 🔥 hasta que se resuelva la crisis de la vivienda. (Siempre funciona con el público). EH Bildu y ERC se sumaron a la carga, tachando la rebaja fiscal de “estafa” y advirtiendo de que, si los progres no legislan contra la especulación, “la izquierda se va al carajo”.

  • El remate. Lo que realmente quieren los socios de Sánchez es una prórroga obligatoria de los contratos, sin zanahoria alguna, solo palo, impuesta por decreto, como durante la pandemia. En las encuestas funciona de maravilla… salvo si tienes un piso en alquiler.

¿El pequeño problema? Que todo ese asunto del capitalismo, la propiedad privada y —detalle menor— la Constitución no lo ve con muy buenos ojos.

2. 👀 Vox roza el 18%, el PP pierde fuelle y el PSOE se desploma

¡Sorpresa! Los últimos sondeos de El País (40 dB) y El Español confirman una tendencia que lleva meses a la vista: la ultraderecha de Vox consolida apoyos y lo hace drenando votos directamente tanto del PP como del PSOE.

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